Midnight Dreamer
Pienso que te habito,
que eres mi destino
cada noche,
que me abrazas
y me cubres,
que me provees
abrigo…
es lindo pensar
en ti como una casa.
Siempre añorada,
siempre faltas
y nunca estorbas;
pensar que de ti
salgo contemplativo y feliz,
y que a ti vuelvo
después de largos viajes
como a un inagotable
oasis,
con el solo deseo
de compartir lo vivido,
crear mis más
bellos recuerdos contigo;
entonces no eres,
quizá, más que mi escriba,
mi biógrafa,
eres quien busca en el infinito
una certeza de
lágrimas y ojos secos,
¿Cómo
escribir después de estar contigo?,
Si eres la desaparición
del resto del mundo,
mi puerto seguro
donde siempre llego y a veces me voy,
pero con la esperanza
en mi frente, la ilusión de volver,
porque me alejo
pero para poder verte más completa,
inmensa,
porque a veces
estoy tan cerca,
cuando soy sólo
tuyo,
cuando me contienes
y me encierras,
y no alcanzo a
verte del todo,
sé que en
algún lugar hay algo de ti que no he visto,
algo de ti que
no he encontrado
y que seguro también
me hace falta.
¿Cómo
poder extrañar lo que siempre tenemos dentro?.
Es tan fácil
pensarte, tan difícil olvidar,
tan lejanamente
probable,
pero ¡ah!
"Probable",
perderte amor.
No podría,
me harías falta,
como aquello que
nunca tendré y que seguiré esperando.
Entonces me doy
cuenta:
es que eres el
mar,
y yo pensaba que
ambos lo éramos,
pero no,
yo no soy más
que esta arena
en llamas que besas y tiembla,
soy los labios
que alimentas,
el cuerpo ciego
que con tus manos construyes,
tú eres
todo lo demás,
mi constante océano,
mi tranquilo invierno.
Entonces despierto,
preocupado por
haber soñado cosas tan extrañas:
tú, convertida,
transformada en casa, oasis, puerto, océano.
¿Qué
otra cosa entonces para demostrar que eres el mundo?
André.
Tomado del libro:
"Poemas Desaliados". Autor: André
Venoue
Loaiza.
WebDreamer@usa.net
ICQ: WebDreamer (UIN:3593637)
http://www.geocities.com/anteus.geo
1998 - 2000 Copyright©
MultiTech™ Inc. EU. Derechos Reservados®
|